¿Lenguaje inclusivo?
En esta ocasión, junto con la
dinámica de los sombreros pensantes, en la cual cada sombrero tenía una
finalidad, debatimos acerca de la utilización de un lenguaje inclusivo en el
aula.
Me parece un tema muy interesante
para reflexionar, ya que también es muy comentado a día de hoy en la sociedad.
Por lo tanto, me gustaría dedicarle una entrada en mi blog.
Tal y como comentamos en clase,
es denigrante como definen a la figura femenina en la RAE, y parece
imperdonable que actualmente estén incluyendo términos tales como “cocretas”
y no sean capaces de conseguir términos inclusivos.
Sin embargo, creo que a pesar de
querer conseguir inclusión en el aula, es difícil puesto que el código que
utilizamos para comunicarnos, es decir, el lenguaje, lo tenemos más que
interiorizado. Y hoy en día, aún cuesta que en un grupo donde solo hay un
chico y el resto son chicas, utilicemos palabras referidas a la mujer puesto
que es mayoría.
Yo sí apuesto por un lenguaje
inclusivo, de la misma forma que apuesto por una metodología inclusiva. Pero,
quizás creo que se nos está yendo un poco de las manos. Es decir, yo como
mujer, quiero sentirme reconocida como tal, en todos los ámbitos que se pueda.
Sin embargo, luchar por cambiar o añadir
la última vocal de las profesiones, por ejemplo en el caso de “médico” al ser considerado como masculino decir “médica”,
no lo veo, ya que en ese caso otro tipo de profesiones que terminan en “a”,
como “electricista”, como lo consideramos ¿femenino?, ¿en el caso de un hombre
habría que decir “electricisto”? O palabras como “trabajo”, que no
por terminar en la vocal “o” considerada masculina, quiere decir que sea solo
de hombres. Pienso que es como dejar que los árboles te
impidan ver el bosque, deberíamos centrarnos más en que la misma palabra
incluyese a ambos sexos, dejando más de lado en qué letra termina dicha palabra.

Por lo tanto, creo en el lenguaje inclusivo, pero sin llevarlo al
extremo, buscando opciones inclusivas siempre que se pueda,
como por ejemplo alumnado en vez de alumnos o docentes en vez de maestros o
maestras. Y cuando no se pueda (en términos generales como por ejemplo chico o
chica, niño o niña), usar ambos términos.
Comentarios
Publicar un comentario